viernes, 13 de enero de 2017

Freddy Bernal y los CLAP, las cosas de abajo que desde arriba no se quieren ver


Con escalofriante espasmo, con un decepcionante dejo de tristeza, tengo que reconocer, camarada Freddy Bernal Rosales, que algo no anda muy bien, en la estrategia del gobierno revolucionario para atacar el desabastecimiento y la locura de los pequeños, medianos, grandes y ahora BACHAQUEROS comerciantes de la miseria humana en Venezuela; es decir, a pesar de que los CLAP, en algunas partes, han atendido de manera muy eficiente, las necesidades de la población venezolana en cuanto a lo que se refiere del abastecimientos de los rubros de la cata básica y productos de primera necesidad, existe en el ambiente del diario vivir del venezolano y la venezolana de a pies, un hecho palpable y muy tangible que no debemos ocultar, y que por más que lo intentemos de ignorar, todos los días nos abofetea la consciencia, y a cada “GOLPE moral de TIMON”  recibido, en grado superlativo de nuestra retina socialista, se nos refleja, como un holograma viviente  el rosto de Hugo Rafael Chavez Frías…

El caso en concreto que se pretende reflejar en este escrito, se circunscribe a una muy delicada situación que al parecer todo lo sabemos, pero lo callamos como un secreto a voces muy bien guardado…

Se trata de un tema tan delicado, que pudiera entender desde mi punto crítico perverso, como que la susceptibilidad de algunos se sintiera afectada, y por lo tanto arremetieran en contra del mensajero, si es que el mensaje no fuera de su agrado, puesto que, como me lo han manifestado en distintas ocasiones, “es muy fácil criticar las cosas, sin ponerse en los zapatos de las demás personas”, pero si bien esa conseja es muy cierta, no es menos cierto que si no se puede realizar las tareas que un cargo amerita, lo más sano y recomendable, para salvar el LEGADO DE CHAVEZ, es que no se asuman las responsabilidades que se refieren al ámbito y el aspecto de las políticas públicas sociales, que tienen que ver con la mayor suma de felicidad que se le debe dar a los más desposeídos…

El hecho cierto es que, desde hace un buen tiempo a esta fecha, he estado recibiendo quejas, reclamos, regaños, denuncias y hasta querellas por parte de las personas afectadas de cosas que vienen sucediendo en torno a los CLAP, en cuanto a lo que debería ser, la justa distribución de los alimentos (las bolsas con comidas), no obstante han sido objeto de vejámenes, maltratos y exclusión en la entrega y  distribución de los alimentos, cosa que desde hace un buen rato he venido “ALERTANDO TEMPRANAMENTE”, para que las personas responsables de hacer los correctivos correspondientes tomaran carta en el asunto, pero al parecer, en este punto, es cuando toma vida el título de este escrito, y luego es cuando las cosas de abajo se hacen invisibles para los que están arriba.

En el mismo orden de idea, pero mucho más preocupante, es el hecho que se vienen suscitando desde hace un buen rato, en algunos espacios, sectores y lugares de Caracas (Distrito Capital-Área Metropolitana)  una situación, que si no fuese porque las vivo, la padezco y debo verla constantemente todos los santos días de la semana, me permitiría endilgársela a las estrategias desestabilizadoras de la oposición política en Venezuela, y es que, no sé de donde salen, ni de dónde vienen, pero que se viene proliferando una cantidad bastante considerable de personas de muy corta edad, buscando que comer en los conteiner de la basura o en cualquier sitio o lugar donde se deposita la basura, que sacan de los edificios, restaurantes y otros tipos de comercios en donde la materia prima son los alimentos; y para colmo de males, una buena parte de esas personas, que rebuscan comidas en las basuras, forman parte de un grupo muy nutrido de nuestros hermanos de los PUEBLOS ORIGINARIOS, que vienen haciendo vida en común por los al rededores de La Plaza Parque Carabobo, Avenida Bolívar, Avenida Lecuna y todas sus adyacencias…

Sería justo, bueno y necesario que las autoridades a las cuales les compete el avocamiento para la resolución de este tipo de situaciones y calamidades, tal y como siempre lo hizo nuestro camarada comandante eterno HUGO RAFAEL CHAVEZ FRIAS, se dignaran de “PONERSE AL FRENTE” de esta complicada situación, y trataran de darle una solución a esta problemática, ya que, si bien es cierto, que ¡Por ahora! Solo se limitan a buscar la solución a sus problema de alimentación, en los botes de basura, no es menos cierto, que cuando los pobladores ya no tengan nada que desperdiciar echándolo al cesto de la basura, nuestros citados compatriotas y hermano originarios, muy probablemente, se vean en la necesidad de arrebatar a los transeúntes las bolsas contentivas de los rubros de la cesta básica adquiridos con el esfuerzo de su sudor y varias horas  de larguísimas colas…

¿Estaremos esperando que vengan los tiempos de “Cuando el destino nos alcance”?

JESÚS CHUA ESPINOZA